Material: Filtro Golden Blue de Singh Ray.
Hubo un tiempo en que este filtro no salía de mi mochila. El Golden 'n Blue de Singh Ray era como ese amigo excéntrico que no siempre sabes cuándo invitar, pero que cuando acierta, lo cambia todo. Es un polarizador roscado que, al girarlo, convierte la luz polarizada en tonos dorados intensos o azules profundos, casi irreales. Puede transformar una charca en oro líquido o teñir un mar aburrido de tinta azul. Un filtro que, cuando lo clavas, te saca fotos que parecen sacadas de otro planeta. Y cuando no... bueno, satura como un borracho en una boda. Hay que saber domarlo. No es un filtro para perezosos: exige cabeza, técnica y edición. Hay que ajustar bien el balance de blancos en cámara (unos 5500 K suelen ir bien), y luego trabajar el RAW con mimo. Yo suelo bajarle saturación y ajustar los colores por separado. Si eres de los que disfrutan con Photoshop, puedes incluso fusionar dos tomas, una con el filtro y otra sin él, para aplicar los efectos solo donde te interese. Control qu...