Fotografiando un día de esquí
Cómo fotografiar un día de esquí (sin morir en el intento) Una de mis pasiones es el esquí. Durante algunos años incluso trabajé como profesor, así que no exagero si digo que conozco bien lo que pasa en una pista o fuera de ella, por experiencia. Y si a eso le sumamos mi otra gran afición —la fotografía—, entenderás que cuando se presenta la oportunidad de combinar ambas, no me lo pienso dos veces. Eso sí: no es el plan más cómodo del mundo, y hay que ir preparado. Puede ser un engorro moverse por la nieve con una cámara encima, pero los resultados lo compensan. La clave está en reducir el equipo al mínimo imprescindible . En mi caso, siempre disparo con Nikon y suelo llevar un solo objetivo: a veces un 50 mm f/1.8 , pequeño, ligero y nítido; otras, un 24-120 mm f/4 , que me da más versatilidad aunque sea más pesado. Y en contadas ocasiones, cuando quiero captar acción a distancia, uso un 70-200 mm , que te recuerda que ya no tienes 20 años. Pero eso sí, la cámara se lleva siempre list...